

Es la última de las últimas cenas que se le ha ocurrido al Peter Pan con el que me casé; vamos, querido amigo Toro, que me río yo de Justiniano.
Desde hace una temporada Luis tiene la idea de hacer una cena trogoldita a base de huevos de dinosaurio con cayos de Rex... o similar, y se puso a buscar por internet comida adhoc. Como prueba de esta experiencia se ha conformado con huevos de avestruz. Encontró una dirección de Gerona donde le dijeron que tardarían en suministrarlos porque los avestruces solo ponían huevos cuando hace buen tiempo. Luis insistía y el niño que cogía el teléfono llegó a identificarle y gritaba: "mamá el de los huevos". No os podeis imaginar el pitorreo que nos hemos traido con los dichosos huevos. La cosa es que encontramos un avestruz en León aclimatado al tiempo de nuestra tierra, así que en cuanto hay un poco de sol "zaca", huevo que te crío, y ya tenemos un par de huevos con los que dentro de poco haremos un festín. Me gustaría invitaros a todos, pero como no es posible... os contaré.

De verdad Beatriz que niños aceptamos todos, pero lo que hace falta en esta casa es algún mayor que me ayude porque me estoy contagiando.
De momento tenemos que ponernos guapos para ver si damos el pego en la licenciatura de Carmen, que es el sábado. Como coincide con la fiesta de la comunidad autónoma aprovecharemos para ir a la playa dos días antes. Cuando vuelva os vistaré y recogeré los premios porque estos días casi no he tenido acceso al ordenador.




