martes, 17 de marzo de 2009

¡QUE DIFICIL!

La enfermedad de nuestros mayores me ha mantenido alejada del blog, pero he disfrutado de largos silencios en el hospital que invitaban a la reflexión, y quiero compartir con vosotros mis descubrimientos, mis dudas, mis angustias. Os he echado de menos y necesito vuestra opinión.
Atender a mis mayores se vuelve en ocasiones una tarea difícil ¿por qué?, por supuesto que la comodidad, la falta de costumbre,  las ocupaciones habituales...Pero, al menos en mi caso, el mayor obstáculo son mis propios mayores que no quieren sentirse inútiles.
No cabe duda de que en el trabajo, en la política, en nuestro trato con el mundo, somos más valiosos en cuanto desempeñemos con más eficacia nuestro papel, pero ese planteamiento es perverso aplicado a la familia y enrarece el clima del hogar, que se vuelve tenso y calculador.
Las familias estamos fallando en nuestra misión más importante: enseñar a amar. No creo que nuestros mayores nos hayan querido o nos quieran más en función del éxito que obtengamos en la vida social, entonces ¿por qué creen que nuestra consideración, nuestro respeto, nuestro amor depende de su eficacia? .
El profesor P.J. Viladrich nos repetía constantemente que en la familia "valemos todo desnudos de todo". Queremos a nuestros hijos, nuestros padres, hermanos, tíos... porque son nuestros hijos, padres... y no porque sean listos, guapos o exitosos. Pero nuestros mayores parece que no entienden que valen ahora para nosotros exactamente lo mismo que han valido siempre: "todo". Se resisten, quieren ser admirados por "valiosos" y la situación se vuelve entonces "cuesta arriba". ¡Con lo fácil que podría ser dejarse querer!.
También estamos fallando las familias en la gran misión de enseñar a morir y acompañar en la muerte, que es la natural consecuencia de haber vivido. En este momento, como en todos los momentos importantes de la vida del hombre, su familia debe estar allí, amando.
No os preocupeis, la madre de Luis y una tía con la que tratamos a diario enfermaron a la vez, pero no es grave de momento y ya están en casa de nuevo.

24 comentarios:

  1. Estoy muy de acuerdo con lo que dices. Conozco varios casos de ancianos "abandonados" en residencias, ellos han dado todo por sus hijos y sus nietos y ahora ellos ya no tienen tiempo para atenderles. No tengo nada en contra de las residencias, pero creo que los mayores donde mejor pueden estar es rodeados del cariño de sus hijos y nietos.
    Es verdad que ahora vivimos muy deprisa y no nos queda tiempo para casi nada pero...¿si no nos sacrificamos por los que nos han dado la vida porque otra cosa podemos luchar en la vida?
    Me alegro que ya estes de vuelta, un abrazo.

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  2. No te des tanta pena,

    todo lo que haces es

    con tanto amor,que nada

    más que por ello,no se piensa

    más que en gratitudes.

    Los hijos...fuimos,somos

    serán, y la vida gira...

    Sé muy feliz,para que tu

    recuerdo,les ilumine luego!

    besos desde el corazón

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  3. Pienso que todos tendríamos que comprender que en la vejez también se pueden dar muchos frutos, aunque estos pasen a veces desapercibidos. Cuando un anciano se plantea si es útil, probablemente es porque nuestra sociedad sobrevalora el concepto de “utilidad”, y cae en el utilitarismo. La persona mayor, es más que útil, es necesaria, pero en otro sentido.

    El Papa Juan Pablo decía: “Los ancianos ayudan a ver los acontecimientos terrenos con más sabiduría, porque las vicisitudes de la vida los han hecho expertos y maduros. Ellos son depositarios de la memoria colectiva y, por eso, intérpretes privilegiados del conjunto de ideales y valores comunes que rigen y guían la convivencia social. Excluirlos es como rechazar el pasado, en el cual hunde sus raíces el presente, en nombre de una modernidad sin memoria. Los ancianos, gracias a su madura experiencia, están en condiciones de ofrecer a los jóvenes consejos y enseñanzas preciosas.
    La vejez se presenta como un “tiempo favorable” para la culminación de la existencia humana y forma parte del proyecto divino sobre cada hombre, como ese momento de la vida en el que todo confluye, permitiéndole de este modo comprender mejor el sentido de la vida y alcanzar la sabiduría del corazón”.

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  4. Qué buen post. De veras, muy bueno.
    A mi me toca el papel de cuidar amis viejos en sus achaques. Mi padre ya murió, pero mi madre necesita ayuda y compañía en esos trámites de médicos. A veces me falla la paciencia y es por comodidad y porque se pone caprichosa y me da vuelta la rutina que me facilita las cosas, pero ella vale por que es mi madre, esté como esté y yo la quiero mucho.

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  5. ... Me has recordado a Jesús, mi marido. Si vieras Mªjesús que ejemplo nos dio a todos cuidando a su madre hasta el último segundo... y Mamá se siente util, muy cascarrabias, pero útil aunque la soledad y la angustia del anciano nadie se la puede quitar. He escrito mucho sobre ellos porque me obsesiona.
    besucos

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  6. Fallan las familias por todas partes.

    Es un caos.

    Besos.

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  7. Que verdad tan grande es que las familias de verdad son las que no te etiquetan, sólo te aman.Si fuera, en general ya es todo lo contrario que díficil sería llegar a la familia y no encontrar ese amor.Claro que ya sabemos que eso depende de cada uno pero merece la pena intentarlo siempre.
    Me alegro de que Milines esté mejor, un besito muy fuerte para ella.
    Muchos besos a todos, seguid dando como lo haceis.
    Paloma

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  8. Mª Jesús, que curioso lo que comentas, me has hecho pensar, como siempre.

    En mi familia, jamás he sentido nada parecido, mi infancia y mi juventud discurrió alrededor de mis abuelos maternos y mis tios abuelos, toda nuestra vida giraba en torno a ellos con total naturalidad.
    A diario nos encontrabamos todos los primos en su casa despues del cole, alli estaban nuestras madres y sus amigas, así hasta que murieron.
    Jamás he visto a mis abuelos trabajar, siempre les atendian mis tias y mi madre, todo era poco.

    Ellos se limitaban a ser agradables, a rezar el rosario, a charlar, a decirnos piropos, a sonreirnos, a darnos propinas a escondidas, y a vivir disfrutando de su familia y de sus años fisicamente mas bajos. Fueron marchándose, uno a uno, siempre les llegó la muerte en casa, y rodeando su cama, estábamso todos, como siempre habían deseado.

    Ahora, al leerte, me doy cuenta que hoy en dia es diferente, y que mis padres no tienen esa suerte con nosotras, ni siquiera por tiempo y distancia fisica podemos estar la mitad de disponibles, y que seguramente les dolerá cuando sientan que no pueden ayudarnos , pero lo pienso con culpabilidad porque si se sienten asi, ¿no será que es porque nosotros se lo trasmitimos?

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  9. Es una gran lección haberse sentido inútil alguna vez. No sólo es el mejor regalo para descubrir el amor de los que te quieren sino también para darse cuenta de que al final sólo le tenemos a El.
    Creo que es muy importante aprender a educar en ésto, y saber transmitirlo también a nuestros padres; yo también les noto cómo les cuesta dejarse querer.
    Creo que el fallo viene de una concepción del esfuerzo que no es del todo cristiana. Dios no nos quiere por lo buenos que nos empeñamos en ser sino porque sí. Nos quiere por lo que somos, sus hijos, no por lo que hacemos. Y en la familia es donde empezamos a desvirtuar esta primera gran esencia del amor.
    Hay que rectificar, empezando por nosotros mismos y regalarles a nuestros hijos, y a nuestros padres, un amor lo más parecido posible al que Dios nos tiene.

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  10. lolo, me ha gustado lo que dices.

    definitivamente, en mi casa, asi nos lo trasmitieron.

    a ninguno nos debería costar ni pedir, ni dejarnos querer.

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  11. Maria Jesús, la verdad es que no me considero en posición de dar consejos, y menos en este tema, que, por el momento, no vivo de primera mano...pero supongo que más pronto que tarde, me tocará...

    Eso que te preguntas de los mayores, es lo que precisamente me pregunto yo de los niños...y quizá no esté tan separado un caso de otro.

    Por qué si nos volcamos con ellos, les damos todo nuestro amor, cariño, las cosas que necesitan y tantos extras...¿Por qué entonces tantas veces son tan exigentes, tan poco agradecidos y nos hacen sentir incluso malos padres?
    ¿Por qué tantas veces sufren esos ataques de celos o perciben que no les quieres y se hacen notar de miles de maneras desagradables?

    En el fondo, porque aunque sean pequeños, también tienen sus pecados; su orgullo, su egoísmo...como todos nosotros. Todos nosotros, tenemos una afectividad enfermiza que nos esclaviza de algún modo y nos hace demandar constantemente que todos nos valoren, nos agradezcan y nos quieran, nos presten atención.

    Ellos necesitan reafirmarse como personas, encontrar su hueco, el sentido de su existencia...pero todo ello, en medio de un combate...

    Tú, que tienes hijos mayores, supongo que ya habrás experimentado como tantos esfuerzos y sin sabores que muchas veces te habrán hecho pasar, con el tiempo han dado su fruto, y ahora, seguro que se dan cuenta de todo lo que habéis hecho por ellos y valoran la vida que les habéis proporcionado, con lo bueno y con lo malo...en definitiva...la vida.

    No creo que sea una cuestión de mala voluntad...simplemente, todos tenemos nuestro momento de pataleta, nuestro momento de sentirnos mal, nuestro momento de ser tentados por el Demonio con su famosa tentación del "ser": "mírate...¿cómo van a creer en tí...cómo te van a querer tal cómo eres?"...

    Todo este combate suele venir en nuestras horas bajas...cuando somos más vulneralbes.

    Pero, si el mismo Jesús pasó por ello...fue para mostrarnos que se hizo hombre hasta el extremo, para que nos viéramos reflejados en él...y como Él, pudiéramos poner todo en manos de Dios y confíar, porque Jesús, no cayó en la tentación, pero nosotros, lo hacemos constantemente, por eso estamos llamados a vivir en esperanza y no en nuestras fuerzas, porque el único que puede darnos un amor que nos sacie es Dios...

    Dad lo mejor de vosotros mismos y no os preocupéis por los malos ratos, Dios permite que atrevesemos desiertos y crisis, que seamos tentados, quizá ellas no os lo pongan fácil, pero pensad que para ellas, realmente, tampoco lo es.

    A mi me impactó mucho una frase de los Padres del Desierto que leí en una ocasión que dice: "Amar es hacerse violencia en todo".

    Difícil...pero cierto...y paro, que si no, me embalo...jajaja

    Ánimo...Un beso fuerte a toda la familia, en especial para tí y para Luis.

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  12. Hola cielo, me alegro de que tanto la mamá de Luis, como vuestra tia esten mejor. Ya te leí en mi blog, me alegro un montón, dale un beso a Luis.

    Yo tengo las dos experiencias encontradas de mis dos abuelas: una murió tranquilamente dejándose cuidar y querer, era mi abuelita amada, la que cuando yo tenía 1 año me subió a la carroza de la Virgen del Carmen, la única de toda la familia que quería a la Virgen y que iba a Misa y todo. Murió a los 90 años, en paz, rodeada de amor, con todas sus hijas y nietos alrededor de su cama y en los brazos de su querida Virgen del Carmen. Aún en el tanatorio estaba BELLA.

    La otra, que vivió más de 20 años en casa con nosotros, siempre quería "sentirse útil" y para ello asumió una serie de tareas y responsabilidades que no le correspondían, fué deshaciendo poco a poco el matrimonio de mis padres (hasta que lo consiguió minar del todo y finalmente destrozarlo).

    Se quedo ciega por una enfermedad macular que fué desarrollando. Con 93 años se dió un golpe en la cabeza con la esquina de un mueble por la noche y murió sola.

    :S

    Espero que esté en el cielo ya.

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  13. Hay por estos lares virtuales un cuento que resume TODO lo que aquí se ha dicho o se pueda decir.
    Lo dejaré para un post porque es muy largo para un comentario, pero ... Tiene tela, os lo aseguro.

    En resumen lo que hay que hacer con ellos es lo que nos gustaría que mañana cuando envejezcamos hicieran nuestros hijos con nosotros; tratarlos como queramos ser tratados...
    Muy buen post, espero que todo se haya solucionado ...
    besos

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  14. La gente que esta acostumbrada a sentirse útil, en mi opinión, debe tener la oportunidad de sentirse útil incluso en sus últimos momentos.

    No digo que los dejemos solos, pero no me gustaría hacerlos sentir totalmente incapaces de las tareas más sencillas. Creo que siempre se puede encontrar alguna actividad en que se ocupen y puedan seguir teniendo esa actividad con la que pueden dar gloria a Dios.

    En pocas palabras: a menos que sea una situación muy radical(no poder caminar, necesitar ayuda para bañarse, etc) yo creo que las personas mayores deben tener alguna actividad y debe ser siempre procurados por aquellos a quienes les dieron toda su vida.

    saludos

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  15. De los momentos más bellos que tengo en mi memoria son aquellos que propiciaron mis padres para que compartiera con mis abuelos y bisabuelos. Yo recuerdo que dedicaron mucho tiempo en enseñarme sus mejores habilidades. Mi bisabuelo me enseño cada leyenda de mi país, me llevaba en las mañanas a visitar a los animales cuando estabamos en la finca y recogiamos mangos en cubetas cuando era temporada. El siempre sonreía mientras nos veía gozar de la aventura. Mi bisabuela cocinaba delicioso, colocaba un banquito y me mostraba como hacer las recetas de la familia, iba dandome de probar cada plato que preparaba y me daba pequeños encargos..... estos son pequeños detalles de muchos de esos lindos momentos... Ellos estuvieron con nosotros hasta el último sueño. tuvieron la bendición de morir en casa rodeados de todos los que los amabamos. Dios les llevo mientras dormian.
    Ingrid

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  16. Creo sinceramente que estás frente a una de las claves para entender qué es lo que ha pasado en España en las últimas décadas.

    Humildemente creo que hay muchas cosas que nuestros mayores practicaban pero no llegaron nunca a encarnaelas realmente en sus vidas. Por eso, en los momentos críticos la fachada se desmorona. ¡Bienaventurados los que tras la fachada tienen pilares que se mantienen en pié!, porque en muchos casos sólo hay fachada.

    Un abrazón, familia.

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  17. Creo sinceramente que estás frente a una de las claves para entender qué es lo que ha pasado en España en las últimas décadas.

    Humildemente creo que hay muchas cosas que nuestros mayores practicaban pero no llegaron nunca a encarnaelas realmente en sus vidas. Por eso, en los momentos críticos la fachada se desmorona. ¡Bienaventurados los que tras la fachada tienen pilares que se mantienen en pié!, porque en muchos casos sólo hay fachada.

    Un abrazón, familia.

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  18. Perdón, ancarnarlas, no encarnaelas.

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  19. Buffff .... ¡ENCARNARLAS, leche!

    La noche me confunde .... ;)

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  20. Yo entiendo que los mayores quieran ser útiles, quieran utilizar los talentos que tienen y amarlos es tambien darles libertad.

    Estoy totalmente de acuerdo en que hay que mirar la muerte como algo natural y prepararse para ella.

    Preciosa familia tienes ¿No te da miedo colgar fotos sobre todo de los niños?

    Un beso.

    P.D.Mi hijo va a esa academia que me preguntabas. Se examinará a principios de Junio probablemente.

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  21. En la entrada estaba utilizando el término eficacia en el sentido imperante en esta sociedad tecnocrática, donde el binomio es eficacia-sustituibilidad. Ser eficaz produce una íntima satisfacción que es deseable para todos, pero no es el parámetro para medir a una persona en el ámbito familiar. Mis hijos que estudian en Madrid el año pasado tenían pagada la comida de los domingos, que ese día era especialmente buena, pero mi madre con 86 años se desvivía porque sus nietos fueran a comer con ella todos los domingos; sin duda la comida de la abuela, aunque fuera peor, era más valiosa y no era sustituible por la del colegio mayor.
    Totalmente de acuerdo con que nuestros mayores deben sentirse útiles y participar activamente en la familia. Lo que ocurre es que cualquier persona, aunque esté en coma, es útil y valiosa. Los que no pueden moverse y no son capaces de relacionarse son valiosos en la familia. Todos hemos visto, sino hemos sentido, llorar amargamente la pérdida de familiares que desde una óptica utilitarista no aportaban nada, pero sus seres queridos sabian interpretar ese gesto -esa mueca- de cariño, de dolor, de amor.
    Mi dolor proviene de que, por ejemplo, mi madre se niega a "dar la lata". Es una persona muy independiente y vive sola a más de 300 km a sus 86 años. Ahora tres de mis hijos viven cruzando la calle, pero ella tiene muy claro que "cuando sea vieja" (aun se siente joven) no quiere molestar en casa de sus hijos. Entiendo que a ella le gusta mantener su independencia y le propongo vivir en un apartemento muy cerca de casa con alguien que le ayude, pero es muy muy cabezota, se siente feliz y orgullosa de haber atendido a su madre en la enfermedad hasta el último momento, pero ´dice que "eran otros tiempos", y añade "ahora los viejos inútiles solo molestan". Creo que la mentalidad que se esta sembrando favorable a la eutanasia es en gran medida culpable de ese sentimiento.
    Casi me extiendo tanto como en el post.
    María Jesús prefiero pensar que nadie tiene interés en hacernos daño. Y si alguien lo tuviera sería imposible ocultarse. El peligro de internet me parece que son más los chat y las relaciones que puedan entablar los adolescentes y jóvenes y para prevenirlo creo que la solución no es la censura sino la formación, hablar mucho con los chicos y explicarles los peligros.
    Gracias a todos
    Un abrazo

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  22. Dejarse servir es una virtud difícil para todos. Y, sin embargo, a veces damos más gloria a Dios desde nuestras incapacidades, desde nuestro necesitar de los demás, que desde nuestras orgullosas realizaciones. Bonita (y provechosa) reflexión la tuya, M. Jesús.
    (En la afoto se ve que sois todos de la misma familia, os delata el color de los ojos, juasssss)

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  23. Algo parecido nos pasa a nosotros... Mi suegra, que ahora tiene cerca de 80 años, solo tuvo dos hijos hombres. La esposa de mi cuñado y yo, quisiéramos cuidarla y atenderla más, pero resulta que vive del otro lado de la ciudad (más de una hora de camino) y realmente con hijos pequeños no es fácil moverse hacia allá muy seguido. Insiste en que las suegras deben estar lejos, y nosotros le insistimos enque la quisieramos tener cerca!!!
    En fin, creo que en algun tiempo más, no mucho, sus hijos tendrán que decidir por ella, y traerla a vivir cerca, donde la podamos cuidar y sus nietos puedan disfrutar de su presencia y aprovecharse de su experiencia y sabiduría.
    De mis papás no puedo decir nada, porque son muy jóvenes, y realmente son una gran ayuda... ya nos tocará pagarles.

    Un abrazo!

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  24. Qué bonito este post! Siento que lo estéis pasando regular (ahora que parece que las enfermedades no son graves, verdad?) y por otro lado, es una buena noticia el pensar y darle vueltas a esa "consecuencia lógica de haber vivido".
    Hoy he leído en el periódico que la chica de 27 años enferma de cáncer en Inglaterra, famosa por participar en el Gran Hermano de allí y montar varios numeritos hasta ser conocida en medio mundo, ha muerto. Su historia, cuando la conocí, me dejó un sabor agridulce. ¿Sabes que se bautizó, junto a sus hijos, poco antes de morir?
    Me pregunto si en todo este tiempo habrá pensado en el tipo de vida que llevó en estos cortos 27 años.
    Es todo muy distinto a lo de nuestros mayores. ¿Sabes? Creo que quizá podíamos poner empeño desde YA en demostrarles que les tenemos el mismo amor gratuito que ellos nos han dado a nosotros. Quizá de esa manera, cuando lleguen tiempos difíciles, tengan asimilado que son queridos por ser ellos mismos.
    El caso de tu madre... es difícil, qué genio de mujer! Pero si te soy sincera, conozco a pocos mayores que se "dejen hacer"... Se vuelven tan cabezotas y tan "suyos"...
    Lo que me ha impresionado es el comentario de "Guerrera de la luz"... ¿Cómo es posible que una madre pueda destrozar el matrimonio de un hijo? ¿Dónde están los límites? Es un misterio...

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