Poco antes de la boda de Irene y Pablo, los hermanos organizaron una fiesta. Fue una mezcla entre despedida de soltero y bienvenida al matrimonio .
Siguiendo una elaborada simbología, los novios comparecieron ciegos. (Como es muy repetido: ... el novio que no-vio y la novia que no-veía...) por lo que debieron ir asistidos por quien conocía el camino (foto 1). El noviazgo es trayecto difícil si se quiere llegar bien al matrimonio.
Una vez llegados al escenario del matrimonio (fotos 2 y 3) representaron su "gran prueba", consistente en molerse y demolerse a palos. A través de unas piñatas que representaban a su respectivo. Fue largo y trabajoso.
Una vez llegados al escenario del matrimonio (fotos 2 y 3) representaron su "gran prueba", consistente en molerse y demolerse a palos. A través de unas piñatas que representaban a su respectivo. Fue largo y trabajoso.
Lo último fue brindar y celebrar aquel futuro éxito matrimonial, compartiendo y disfrutando lo obtenido ....
Y colorín colorado esta fiesta se ha acabado... que se haga realidad.
Y colorín colorado esta fiesta se ha acabado... que se haga realidad.
Qué curioso y qué divertido. Una idea genial.
ResponderEliminarSeguro que disfrutásteis un montón.
Besos
Que se haga realidad.
ResponderEliminarHa originales es complicados superaros... muy original. Y enhorabuena a los futuros esposos... mucha suerte en el futuro
ResponderEliminarQué bueno!! No había oído nunca nada semejante. Esto sí que es una buena 'despedida' de solteros!
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